Si trabajáis con redes virtuales y sistemas Cisco, es probable que alguna vez os encontréis con este problema.
Resulta que cuando un usuario de Windows utiliza el Cisco VPN Client para conectar a la VPN de su empresa, este levanta una interfaz virtual para enrutar el tráfico privado por el IPsec Tunnel creado por el cliente Cisco. Hasta aquí todo correcto y previsible.
El problema viene cuando dicha interfaz virtual toma los DNS que el peer remoto le asigna, y no te dan opción a poner tú los tuyos, ya que estos son "machacados" cada vez que conectas con la VPN. Es fácil configurar cuando se tiene acceso a todos los parámetros de ambos extremos, y en especial cuando tienes la gestión del router/firewall que está actuando como terminador de túneles (típicamente un ASA, un PIX o algún otro chisme cisquero con esas capacidades). Pero en la vida real no suele ser el caso si utilizas un servicio gestionado por compañías como
Movistar (cuya flexibilidad en la gestión de la VPN deja mucho que desear).